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Actividades humanas en el mar de Alborán



Actividades pesqueras

Actividades turísticas

Tráfico marítimo

Contaminacion acústica

Actividades militares

Vertidos industriales y urbanos


 


 
 


Actividades pesqueras.

 
 

Hay que distinguir en primer lugar los tipos de pesca más habituales en la zona de estudio (sector norte del mar de Alborán). Entre estos tenemos:


 
 

Pesca de arrastre de fondo:

 
 

Consiste en remolcar o arrastrar, como su nombre indica, una red por la popa o el costado del barco, sobre el fondo, para atrapar a las especies bentónicas o demersales.



Arrastrero levando el arte


Barco de arrastre


 
  Pesca de cerco:  
 

Es un arte dedicado a la captura de peces pelágicos. Consiste en una red con la que se cerca al cardumen de peces una vez localizado éste, y que luego es izada a bordo con ayuda de una grúa o polea.



Cerquero faenando de noche


Barco de cerco remorcando al auxiliar


 
  Pesca de enmalle:  
 

Es un arte de pesca pasivo, ya que los peces quedan atrapados en la red calada verticalmente, ya sea en el fondo o en superficie, la cual forma una pared más o menos invisible en la que los peces tropiezan. Si la red se cala en el fondo se llama trasmallo, y si se cala en superficie hablamos de redes de deriva, en cuyo caso se va desplazando por acción de las mareas y corrientes atrapando todo aquello que se encuentre en su camino.


Trasmallero recogiendo la red


Barco de trasmallo


 
  Pesca de trampas:  
 

Se colocan trampas y nasas en el fondo, normalmente con carnada dentro, para atrapar las presas. También entrarían en esta categoría las almadrabas, que son cercos de redes dispuestos de tal forma que entrando el pez en la malla, no puede salir, a modo de laberinto.


Barco de nasas


 
  Pesca de palangre:  
 

El palangre es un cordel largo del cual cuelgan unos ramales con anzuelos. Pueden ser de fondo o de deriva, estos últimos manteniéndose a una determinada profundidad gracias a unos flotadores.



Recogiendo el palangre por la noche


Barco de palangre


 
     
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Actividades turísticas.

 
 

Turismo en las costas.

 
 

España ocupa una de las posiciones en cabeza como destino del turismo mundial. En 1980, según datos de la OMT (Organización Mundial del Turismo) se calculó una entrada de algo más de 23 millones de turistas en España (8,46 % del total mundial), sólo por detrás de Francia, mientras que en 1992 pasó a ocupar el tercer lugar, detrás de Francia y Estados Unidos, con casi 40 millones de visitantes (8,23 % del total mundial). Contabilizando también a los excursionistas (visitantes de día), el total de entradas en España en 1992 fue de algo más de 55 millones de personas, y algo más de 57 milones en 1993. Un dato a tomar en cuenta es que en España las costas y sus playas son el principal atractivo turístico, y que además existe una fuerte estacionalidad con el mayor número de visitantes en los meses de verano. En el mar de Alborán, la afluencia turística no se da por igual en todas las regiones, siendo menor en las provincias de Almería y Cádiz (zona del Estrecho) que en Murcia, Granada y Málaga, donde se da además un turismo de masas.

Desde el punto de vista del medio ambiente marino, el turismo masificado de las costas andaluzas presenta varios problemas. El más importante de todos es el hecho de que las infraestructuras para la depuración de las aguas urbanas de las poblaciones que acogen esta avalancha de turismo en la época de verano siguen sin estar suficientemente preparadas. De este modo, gran parte de las aguas residuales en la época estival es vertida directamente al mar mediante los emisarios sin ningún tipo de depuración, contribuyendo grandemente a la contaminación del agua.


 
 

Actividades turísticas de observación de cetáceos.

 
 

Las actividades turísticas de observación de cetáceos han sufrido un rápido crecimiento en los últimos años en el sector occidental del mar de Alborán, y especialmente en el Estrecho de Gibraltar. En 1999, había 5 barcos realizando esta actividad en la zona del Estrecho; en el año ya se ampliaba la zona a los puertos de Estepona, Fuengirola y Benalmádena, y en el 2001 había 13 barcos sólo en el Estrecho.


 
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Tráfico marítimo.

 
 

El tráfico marítimo por el mar de Alborán es muy intenso, estimándose en unos 4.400 a 4.500 los petroleros que cruzan el Estrecho de Gibraltar cada año, además de los cargueros, sumando unas 50 TM de crudo y productos refinados, lo cual supone un quinto del total mundial, y convierte a esta zona en la segunda ruta marítima más transitada del mundo. Según datos de la Torre de Control de Tráfico de Tarifa, en 1999 se identificaron 83.856 barcos en la zona del Estrecho de Gibraltar, de los cuales, 53.336 fueron petroleros y cargueros en dirección E-W, 13.473 fueron ferrys en dirección N-S y 17.047 fueron lanchas rápidas también en dirección N-S. En estos datos no se contabilizan los barcos de pesca ni los de recreo. Los más de 50.000 barcos de gran tonelaje navegando en sentido E-W, atraviesan también, como es de esperar, todo el mar de Alborán. Según datos, a su vez, de la Torre de Control de Tráfico de Almería, en la franja de 24 millas desde el Cabo de Gata hacia alta mar transitan unos 35.000 buques cada año.

Este intenso tráfico marítimo en la zona trae consigo una serie de importantes amenazas para el medio ambiente: por un lado, se transportan diariamente grandes cantidades de sustancias químicas potencialmente peligrosas, con el consiguiente riesgo de derrame debido a colisiones (cuyo riesgo es en sí mismo elevado), limpiezas de depósitos, derrames accidentales, etc. Por otro lado, este tráfico puede crear una contaminación acústica importante.


 
 

 
 

Con el objeto de disminuir los riesgos de colisión entre grandes embarcaciones en zonas de alto riesgo debido a la concentración de alto número de estas embarcaciones, la Organización Marítima Internacional (OMI) recomienda el establecimiento de rutas obligatorias en estas zonas de tráfico denso, que reciben el nombre de Dispositivos de Separación de Tráfico (DST). Estos dispositivos ordenan las corrientes de tráfico marítimo evitando situaciones de cruce entre buques y sirven además para organizar el tréfico en zonas de alta densidad de explotación pesquera y permitir un mejor funcionamiento de las operaciones de salvamento. En la zona de estudio se encuentran dos DST: uno en el Estrecho de Gibraltar, y el otro al sur del Cabo de Gata, entrando este último en vigor muy recientemente: el 20 de noviembre de 1998.

Sin embargo en noviembre de 2006 el dispositivo de separación de trafico del Cabo de Gata fue desplazado 20 millas al sur. Esta medida fue el resultado de una propuesta de la Dirección General de Marina Mercante ante la O.M.I. que conto con un informe de apoyo de la SEC y la Catedra de la UNESCO. El informe, basado en los trabajos de Alnitak sobre la importancia de la medida para la conservación de los cetaceos y la mitigación del riesgo de accidentes, y basado tambien en un analisis de la Catedra de la UNESCO acerca de iniciativas similares de desplazamiento de tráfico por razones medioambientales.


 
 

Nueva posición del dispositivo de separación de tráfico de Cabo de Gata

 
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Contaminación acústica.

 
 

El incremento del uso que hace el hombre de los océanos lleva aparejado un incremento de los sonidos del mar. En algunos casos se trata de explosiones o episodios intensos, en otros, se trata de un sonido constante. Los sonidos de baja frecuencia se propagan muy bien en el agua, y pueden tener un alcance de decenas o incluso cientos de millas.


 
  Tráfico marítimo.  
 

Una de las fuentes más importantes de sonido antropogénico en el mar es el tráfico marítimo. Se considera que este tráfico marítimo ha incrementado el nivel general de ruido de fondo del mar en 10dB entre 1950 y 1975, y se espera que continúe creciendo. Se estimó que aumentaría otros 5 dB más para cuando termine el siglo XX.

El ruido de este tráfico marítimo proviene de las hélices, del motor, y del paso del casco por el agua. Este ruido depende mucho del tipo y tamaño del barco. Unos de los más ruidosos son los superpetroleros. Estos representan una de las fuentes más importantes y fuertes de sonidos de baja frecuencia, con niveles de más de 200 dB a 2Hz grabados a 337 m de un superpetrolero a 17 nudos. Incluso se puede oír sonido de 6,8 Hz procedente de un superpetrolero a 139 – 463 km de distancia. Las zonas con intenso tráfico marítimo como el mar de Alborán y en especial el Estrecho de Gibraltar, pueden tener un nivel constante de sonido muy alto. Los barcos pequeños con hélices de giro muy rápido y propensas a cavitar pueden producir importantes niveles de sonidos a frecuencias más altas. Se ha calculado, por ejemplo, que puede haber niveles de sonido de unos 142 dB a unos 50 m de un fueraborda de 70 caballos navegando a máxima velocidad, en la banda de 400 – 4000 Hz.


 
  Exploraciones sísmicas  
 

Durante las investigaciones sísmicas, se producen sonidos intensos, predominantemente de baja frecuencia, que penetran la superficie de la Tierra y son reflejados por diferentes capas de rocas. Estos ecos se reciben a través de unas series de hidrófonos y se analizan para revelar la localización de formaciones geológicas subterráneas. Estas exploraciones sísmicas suponen a menudo la producción de fuertes explosiones, y en otras ocasiones intensos sonidos usando detonaciones en serie. Estos pulsos de detonación son fácilmente detectados a más de 100 km de distancia.

Durante el verano de 2000 se realizó una campaña sísmica desde el barco de investigación español Hespérides a lo largo del mar de Alborán y Golfo de Vera, denominada "TECALB" (Tectónica, Estructura y morfología de las Cuencas y Márgenes del Mar Alborán y Sur-Balear), para la adquisición de datos de perfiles sísmicos y otros datos geofísicos (refracción, magnetismo, gravedad y sondas multihaz) (Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Desde entonces, se han realizado varias campañas más.


 
  Explotaciones petrolíferas.  
 

Las plataformas petroleras son fuente de una gran variedad de sonidos intensos. Las operaciones de perforación producen sonidos que incluyen muy bajas frecuencias (incluso infrasónicas, de menos de 20 Hz). A alrededor de 1 km de distancia, los niveles pueden ser de unos 143 dB.

Los datos obtenidos durante la campaña sísmica TECLAB en el mar de Alborán están siendo utilizados además como "site survey" para fundamentar una nueva Propuesta de perforaciones al Integrated Ocean Drilling Program (ODP / IODP) en el Mediterraneo Occidental (Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas).


 
  Dragados  
 

El dragado es una operación muy habitual, y los niveles de sonido dependen mucho del tipo de draga de que se trate. Sus sonidos suelen estar también en las bandas de baja frecuencia, y en algunas zonas constituye la fuente más intensa de sonido industrial continuo, ya que su actividad en algunas zonas puede ser continua durante días o semanas cada vez.


 
  Termografía acústica.  
 

La termografía acústica es un método para medir la temperatura oceánica, y se basa en el fundamento de que la velocidad del sonido en el agua está determinada por la temperatura, por lo que las medidas de la velocidad del sonido en el mar pueden ser usadas para medir su temperatura. Para realizar transmisiones a través de los océanos y medir así la temperatura del mismo, se realizan emisiones muy fuertes (unos 200 dB) de sonidos de baja frecuencia (50-100 Hz) en los llamados “canales de sonido profundos” (canales de agua muy profunda con igual densidad), que son recibidos por hidrófonos colocados en el mismo canal de sonido profundo a distancias de muchos miles de millas. Para hacer monitorizaciones a largo plazo de la temperatura del océano, como es el caso de la ATOC (Acoustic Termography of Ocean Climate), estas emisiones comienzan a producirse de una forma constante y se planea ya extenderlas.


 
  Sónar.  
 

Hay muchos tipos de sonares, desde los simples sónares de profundidad para barcos normales, que emiten pulsos muy focales dirigidos hacia abajo de alta frecuencia (100-200 kHz), hasta los potentes sónares profesionales de baja frecuencia para encontrar bancos de peces, para cartografía o para aplicaciones militares.


 
  Militares.  
 

Los militares utilizan un amplio abanico de sónares activos. Los detalles de muchos de estos equipos y de sus niveles de sonido están clasificados como secretos, por lo que se conoce muy poco de ellos. Por otra parte, los militares hacen frecuentes maniobras en las que intervienen cargas de profundidad, minas, explosiones, etc., que representan también una importante fuente de fuerte sonido en el mar.


 
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Actividades militares.

 
 

La base naval militar más importante en la zona de estudio se encuentra en Cartagena. En esta base se encuentran arsenales de armas, flota de barcos y submarinos, y es un puerto de escala frecuente para otros barcos y submarinos de la flota de la OTAN. Existen además dos zonas de vertederos de explosivos, una al sur de Punta Europa, ya abandonada, y otra al sur de Cartagena.

Dado el carácter estratégico militar de la zona del mar de Alborán y del Estrecho de Gibraltar, y debido también a la proximidad de la importante base naval de Cartagena, son muy frecuentes las maniobras militares en la zona, tanto españolas como conjuntas de la OTAN.

Estas maniobras suelen incluir ejercicios de tiro, explosiones submarinas y utilización de potentes sonares, todos ellos factores a tomar en consideración a la hora de analizar las amenazas sobre los mamíferos marinos de la zona.


 
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Vertidos industriales y urbanos.

 
 

Centros energéticos.

 
 

Conviene tomar en consideración los centros basados en tierra con producción o utilización de sustancias potencialmente tóxicas o dañinas que, sin ser vertidas como tales al mar, pueden suponer una amenaza para el ecosistema marino si se producen vertidos accidentales o por la emisón constante de subproductos o residuos. Es el caso, por ejemplo de los centros energéticos.

En el Golfo de Vera se encuentran 3 importantes centros energéticos: la refinería de petroleo de Escombreras (Cartagena), la Central Térmica de Fuel-Gas también en Escombreras, y la Central Térmica de carbón Carboneras (Almería), estas dos últimas con una producción de más de 300 MW. En la zona del mar de Alborán, se encuentran una Central Térmica de Fuel-Gas de menos de 300 MW (pero más de 20 MW) en Almería y otra en Málaga. En Málaga también se encuentra una fábrica de gas manufacturado. En Melilla, en la costa africana, se encuentra también una Central Térmica de Fuel-Gas de menos de 300 MW. En la zona del Estrecho de Gibraltar hay una gran acumulación de centros energéticos, especialmente en los alrededores de Algeciras. En la Ciudad de Ceuta hay una Central Térmica de Fuel-Gas de menos de 300 MW, mientras que en Algeciras encontramos una Central Térmica de carbón y otra de Fuel-Gas, ambas de más de 300 MW, una refinería de petróleo y dos Térmicas autoproductoras.

En estos casos de centros energéticos asociados a puertos de mar, se tiene el problema añadido de conllevar implícito el transporte de estas sustancias peligrosas (hidrocarburos y gas) hacia y desde esos puertos, aumentando así los riesgos de derrame en la zona.


 
 

Aportes fluviales.

 
 

Hay muy pocos ríos en la zona de estudio, y éstos son poco caudalosos. En muchos casos, se encuentran secos casi todo el año, y a veces durante varios años consecutivos, dándose riadas importantes en los momentos de lluvia intensa continuada. Este es el caso de las ramblas.

En la zona del Golfo de Vera sólo merece mención el rio Almanzora, descrito por la Dirección General de Obras Hidráulicas como de contaminación media según el I.C.G o Índice de Calidad General. En el mar de Alborán se pueden señalar 4 rios: el Guadiaro entre Gibraltar y Estepona con contaminación alta según el I.C.G., el Guadalhorce en Málaga con contaminación también alta, el Andarax en Almería igualmente con contaminación alta, y por último un rio con contaminación media en la zona de Motril. La desembocadura de los tres ríos más occidentales (de Gibraltar-Estepona, Málaga y Motril, coincide con las tres zonas de costa con mayor concentración de coliformes fecales y metales pesados según la Secretaría General de Medio Ambiente.


 
 

Fertilizantes y pesticidas de la agricultura

 
 

La agricultura es una fuente importante de contaminación del agua. Mediante mecanismos como las riadas producidas por lluvias o corrientes habituales de agua y el transporte de sedimentos, importantes cantidades de fósforos, nitrógeno, pesticidas, metales, patógenso, sales y elementos traza son transportados hasta llegar al mar.

La llegada al mar de productos como el nitrógeno, el fósforo y carbono orgánico en los sedimentos, proveniente de fertilizantes, pueden llevar a la eutrofización de algunas zonas. Se han detectado fenómenos de eutrofización en las cosatas de Málaga.

Los pesticidas provenientes de la agricultura constituyen una importante fuente de contaminación en el Mediterráneo, con el problema añadido de que son muy difíciles de degradar. Los pesticidas y sus derivados, y en especial los PCBs (bifenilos policlorados) son bioacumulativos y se asocian particularmente con enfermedades crónicas, de inmunorepresión y de deficiencias en la reproducción. Como ejemplo, en la epizootia de delfines listados que ocurrió en 1991 en el Mediterráneo occidental se advirtieron elevados niveles de PCBs en las necropsias realizadas, lo cual se vinculó a una posible inmunodepresión de los animales que facilitó la afección por el morvillivirus.

En el mar de Alborán, el problema de los fertilizantes y pesticidas provinientes de la agricultura es más intenso en la zona de Almería que en el resto de las zonas, debido fundamentalmente a la agricultura intensiva en invernaderos.


 
 

Calidad de aguas y niveles de contaminación

 
 

En 1984 la UNEP presentó un estudio sobre los contaminantes en el Mediterráneo que provienen de fuentes basadas en tierra (UNEP 1984). En este estudio se dividía a la cuenca mediterránea en 10 áreas geográficas. La denominada zona "I" corresponde al mar de Alborán y el Golfo de Vera hasta el Cabo de Palos, lo cual se corresponde con nuestra área de estudio. Según este estudio, esta zona se encontraba bastante menos contaminada que las áreas adyacentes II (cuenca nordoccidental, entre la costa de Valencia y Baleares, hasta Córcega, Francia e Italia) y III (al sur de Baleares hasta Africa y Cerdeña). En la Tabla 1 se puede observar una comparación de las cantidades calculadas de aportes de contaminantes desde tierra a cada uno de estos sectores.

Durante 1981 y 1982, el Instituto Español de Oceanografía realizó un estudio sobre las concentraciones de cadmio, plomo y zinc en las aguas superficiales del mar de Alborán. Se encontró que estas concentraciones eran ligeramente más altas en las estaciones cercanas a la costa, pero que en general, al igual que concluye el estudio de la UNEP, eran sensiblemente inferiores a las de otras áreas del Mediterráneo.

En el sector norte del Golfo de Vera, se encuentran la ciudad de Cartagena, intensamente industrializada, y la bahía de Portman que tuvo gran actividad minera hasta principios de los años 90. Ambos han sido foco de una gran contaminación marina en la región como quedó demostrado por algunos estudios del Instituto Español de Oceanografía. En 1982 se tomaron una serie de muestras en esa región para medir las concentraciones de cadmio, plomo y cinc en los sedimentos superficiales, llegando a la conclusión de que el área estaba fuertemente contaminada, con valores de hasta más de 5000 mg (microgramos)/g para el cinc, más de 1100 mg/g para el plomo y más de 6 mg/g para el cadmio.

En 1985, el Instituto Español de Oceanografía realizó una nueva campaña ("Radio 1985") para determinar la composición de metales pesados en los sedimentos marinos del Golfo de Vera. Se realizaron medidas de Hg, Mn, Fe, Pb y Cr. Las estaciones medidas en el norte del Golfo (en las proximidades de Cartagena y Portman) son las que presentaron los valores más altos, especialmente de Manganeso y plomo, muy superiores a los valores considerados naturales (Mn: x = 642.4 mg/g frente a un nivel natural estimado de 200 mg/g; Pb: x = 366.6 mg/g frente a un nivel natural estimado de 30 mg/g).


 
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