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Planes de Conservación |
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Los delfines son especies amenazadas que podrían desaparecer de nuestras aguas si no tomamos una serie de medidas correctoras. Se pueden establecer áreas marinas protegidas con sus correspondientes planes de gestión en las que se determinen las acciones necesarias para que estas especies objetivo encuentren en ellas condiciones favorables para su alimentación, reproducción o migración. Pero no se puede olvidar que para estas especies las dimensiones y los limites de estas áreas marinas pueden no tener sentido. Pueden ser una ayuda, pero por si solas no bastan para asegurar que se cumplan los objetivos de conservación para la especie: el mantenimiento de un estado de conservación favorable. Por lo tanto, las áreas marinas protegidas son necesarias pero no suficientes y no se pueden contemplar como la solución global para la conservación y gestión sostenible del medio marino. Especialmente cuando hablamos de especies marinas que abarcan grandes territorios como los cetáceos se pueden destacar las limitaciones de una reserva marina. El medio marino se caracteriza principalmente por ser gigantesco, tridimensional y extraordinariamente dinámico. Limitar los esfuerzos de gestión a áreas con límites rígidos es evidentemente insuficiente cuando se habla de conservación de la gran mayoría de las especies marinas. Es necesario tomar en cuenta los requerimientos espaciales de estas especies si se quiere una conservación efectiva. Por otra parte, las actividades humanas que pueden estar causando una amenaza no suelen restringirse a un área particular, y la gestión de actividades dentro de un área no puede lidiar con amenazas externas que son transportadas a dentro del área como resultado de la naturaleza tridimensional de los componentes del medio ambiente marino. Es esta una de las razones por la cual las áreas marinas protegidas cuentan también con detractores en la comunidad científica. Hoy por hoy, sin embargo, las AMPs siguen siendo la herramienta principal y más extendida utilizada en cuanto a conservación de cetáceos. Muchas son las designaciones de áreas, pequeñas y grandes, a lo largo de los mares y océanos del mundo enfocadas a la conservación de los cetáceos. Por ejemplo, los LIC para delfín mular y marsopa de la Directiva Hábitat de la Unión Europea; el extenso Santuario de Cetáceos “Pelagos” en el Mar de Liguria, la ‘Losinj Dolphin Reserve’ en Croacia y varias otras de pequeñas dimensiones, en el Mediterráneo; el Stellwagen Bank y el Cañón del Gully en el Atlántico Noroeste; el ‘Hawaiian Islands Humpback Whale Sanctuary’ en el Pacífico; etc. Frente a esta situación, el principal reto de este trabajo consiste en avanzar hacia la conservación efectiva de las especies y sus hábitats. Por lo tanto, hay que destacar que la creación y diseño de áreas marinas protegidas no es la meta final de este trabajo, sino una acción más dentro de unos futuros Planes de Conservación para las especies, en las que estas áreas marinas y sus consiguientes Planes de Gestión estarían enmarcados. Por esta razón necesitamos un Plan de Conservación que recoja los requerimientos para la conservación de la especie en una escala adecuada, ya que no se ciñe a un área protegida en particular sino que se aplica a un área geográfica más extensa, normalmente la abarcada por las competencias de las autoridades implicadas. El Plan de Conservación tiene por objeto establecer unas líneas de actuación prioritarias. En él se recogen acciones de distinto tipo, acciones de gestión, acciones legislativas, acciones de capacitación, acciones de divulgación, acciones de monitorización o seguimiento y acciones de investigación. De esta forma se establece una estructura organizativa para que se realicen de la forma más eficaz posible aquellas actuaciones necesarias para preservar un estado de conservación favorable de la especie objetivo y de su hábitat. Desafortunadamente, son aun pocos los planes de conservación para cetáceos en el mundo no enmarcados en AMPs concretas, y se tratan fundamentalmente de planes de recuperación de especies en grave peligro. Algunos de estos ejemplos son el Plan de Recuperación de la ballena franca (Eubalaena glacialis) en el Atlántico norte anunciado en Junio de 2005, o el Plan de Recuperación para la ballena azul (Balaenoptera musculus) (National Marine Fisheries Services 1998). Ningún Plan de Conservación se ha desarrollado aún para cetáceos en España ni en el Mediterráneo ni en Europa, por lo que el trabajo emprendido con los planes de conservación descritos abajo se presentó como un desafío por su novedad. En el caso español, se están desarrollando ‘Estrategias de Conservación’ para especies amenazadas como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) o el oso pardo (Ursus arctos) entre otros (Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza). Se pretendía con el desarrollo de estos planes el contribuir a estas estrategias de forma que los Planes de Conservación desarrollados pasen a formar parte de una Estrategia Nacional para la Conservación de varias especies de cetáceos. |
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Plan de conservación del delfín mular en Andalucía y Murcia |
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Por otra parte, bajo la regulación española se requiere la elaboración de un Plan de Conservación para las especies catalogadas como ‘vulnerables’ en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (como el delfín mular), que se aplica a toda la región. Por esta razón, se desarrolló un Plan de Conservación para el delfín mular en Andalucía y Murcia. Pero el proceso descrito para este Plan de Conservación no es válido sólo para esta especie en particular ni esta región en particular. Puede ser aplicable a cualquier especie en cualquier región. Por ejemplo, el mismo proceso y estructura han sido aplicados al Plan de Conservación de la tortuga boba en el mismo proyecto LIFE-Naturaleza. También está siendo tomado como modelo de cómo deberían ser dirigidos los esfuerzos de conservación, y de cómo se debería desarrollar un plan de conservación por parte del gobierno británico. Por otra parte, este Plan de Conservación será usado por el Ministerio de Medio Ambiente como modelo para el desarrollo de la Estrategia Nacional para la conservación de esta especie en todas las aguas españolas. |
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Plan de conservación de la tortuga boba en Andalucía y Murcia |
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En paralelo y en colaboración con estas líneas de trabajo se realizaron durante este periodo otras dos aportaciones fundamentales en el marco de los esfuerzos de conservación de la tortuga boba en el Mediterráneo. Por una parte un análisis de identidad de poblaciones para el Mediterráneo que constituye una base indispensable para futuras políticas de gestión. Por otra parte, el Plan Piloto de Pesca Selectiva desarrollado por el I.E.O. con la cooperativa de palangreros Carbopesca. Finalmente, cabe destacar también la realización de varios estudios realizados por el CRAM (Centro de Recuperación de Animales Marinos de Cataluña) con respecto a diversos procesos clínicos de las tortugas capturadas accidentalmente en palangre. A raíz de la identificación de algunas de las posibles medidas de mitigación de captura accidental en palangre, se puso en marcha en agosto de 2005 un proceso de experimentación para testar la efectividad de las medidas. Con el fin de establecer una propuesta de Plan de Conservación para la tortuga boba, se puso en marcha, en el marco del proyecto LIFE, un proceso de gestión que contó con la participación de varios expertos en el campo de la conservación de tortugas marinas, y más especialmente la gestión de problemáticas de bycatch, así como con el Comité Externo de Gestión y Monitorización del proyecto. Este documento constituye una síntesis de ese trabajo, que nos conduce al establecimiento de unas líneas de actuación prioritarias, entre las que destacan la coordinación de actuaciones, la puesta en marcha de un plan de monitorización de bycatch a largo plazo, la experimentación y aplicación de medidas de mitigación y la mejora de la manipulación y liberación de las tortugas capturadas a bordo de los pesqueros. |
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Plan de conservación del delfín común en el Mediterráneo |
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Este Plan de Conservación concluye básicamente que "honrar las obligaciones existentes con respecto a la gestión de las pesquerías, la contaminación y otras formas de degradación del hábitat representa la acción más importante para detener el declive del delfín común del Mediterráneo y facilitar su recuperación", y se centra en tres líneas de acción:
El Plan, con una fase inicial de puesta en práctica de cinco años, establece una prioridad para las acciones de gestión en las ACIs. Propone una estrategia inicial alternativa simplificada y más eficiente que el establecimiento de AMPs basándose en: "1) el estado de conocimiento actualmente incompleto sobre la distribución del delfín común y sus movimientos a largo plazo, 2) la naturaleza intrínsecamente dinámica y probable gran extensión espacial del hábitat usado por estos animales a lo largo de todo el año, y 3) la lentitud y complicación institucional y gubernamental en los asuntos que afectan al diseño, aplicación y puesta en práctica de AMPs "tradicionales", que se espera sean mejoradas en el futuro.” Además de las acciones para promover un enfoque de la gestión que facilite el futuro establecimiento de redes de AMPs o de grandes AMPs para proteger a los delfines comunes mediterráneos, diseñadas en base a información apropiada sobre su ecología, distribución, movimientos y necesidades espaciales, el plan también se centra en la necesidad de la creación de capacidad y de la educación. Estas acciones responden al interés común expresado por las partes contratantes de ACCOBAMS que consideran el “difundir las capacidades de investigación y de monitorización en toda la región un desafío oportuno y una de las prioridades más altas en relación a la conservación de los cetáceos” (ACCOBAMS, 2002). |
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